Es tuya la foto? Te pego la respuesta de mi blog, que creo que viene a cuento, y así podemos seguir por aquí, que para ti será más fácil de controlar.
La verdad es que con Caracas tenía una relación extraña, aunque no llegaba al clásico "amor-odio"; vivía en Valencia pero durante muchos años siempre me busqué excusas para ir un par de días a la semana (primero el taller de narrativa del CELARG, después un posgrado, después por trabajo). Allí tenía muy buenos amigos (Israel uno de ellos, también Ricardo Azuaje, que no sé si conoces; que me alojaban a cambio de conversaciones infinitas y botellas de ron, las mejores que he usado en toda mi vida). Por momentos Caracas me parcía sublime (sobre todo en cosas relacionadas con cultura), por momentos, bestial (sobre todo en Nuevo Circo y sus alrededores, que, para mí, eran la mejor reproducción del infierno, y durante una época no había el limbo de los expresos ejecutivos). Sentarme en las terrazas a ver hombres nunca fue mi vocación, aunque pudiera aparecer, como dices, Israel Centeno, en toda su confusa sencillez. En realidad, llevaba casi siempre la agenda "apretada", así que no sé si, realmente, pueda decir que alguna vez la viví. En todo caso, y después de haber pateado medio mundo, sigue siendo una ciudad que sigo respetando, caótica y agresiva, muchas veces, pero interesante y curiosamente cosmopolita.
Armando, gracias a dios que no es tu vocación sentarte en terrazas a ver hombres ( me ha causado mucha gracia que me lo escribieras) Tranquilo me quedó claro.
Desconozco la naturaleza de I.Centeno, si es confusamente sencillo o sencillamente confuso. Sólo lo vi esa tarde y me pareció grato ver al señor caminando por ahi tranquilo y sin pose. No, no es mía la foto . Me caes mejor ahora que no destrozas mi ciudad y aunque con alguna frecuencia lo hagas, esto de hoy me encanta....
6 comentarios:
Es tuya la foto?
Te pego la respuesta de mi blog, que creo que viene a cuento, y así podemos seguir por aquí, que para ti será más fácil de controlar.
La verdad es que con Caracas tenía una relación extraña, aunque no llegaba al clásico "amor-odio"; vivía en Valencia pero durante muchos años siempre me busqué excusas para ir un par de días a la semana (primero el taller de narrativa del CELARG, después un posgrado, después por trabajo). Allí tenía muy buenos amigos (Israel uno de ellos, también Ricardo Azuaje, que no sé si conoces; que me alojaban a cambio de conversaciones infinitas y botellas de ron, las mejores que he usado en toda mi vida). Por momentos Caracas me parcía sublime (sobre todo en cosas relacionadas con cultura), por momentos, bestial (sobre todo en Nuevo Circo y sus alrededores, que, para mí, eran la mejor reproducción del infierno, y durante una época no había el limbo de los expresos ejecutivos).
Sentarme en las terrazas a ver hombres nunca fue mi vocación, aunque pudiera aparecer, como dices, Israel Centeno, en toda su confusa sencillez. En realidad, llevaba casi siempre la agenda "apretada", así que no sé si, realmente, pueda decir que alguna vez la viví.
En todo caso, y después de haber pateado medio mundo, sigue siendo una ciudad que sigo respetando, caótica y agresiva, muchas veces, pero interesante y curiosamente cosmopolita.
que cerca están las montañas!!
me gusta ,
te leo.
Ta,esa foto me encanta! compartimos ciudad .
Estoy que me la llevo a mi blog.
Abrazo Mercurianos de hermana.
Armando, gracias a dios que no es tu vocación sentarte en terrazas a ver hombres ( me ha causado mucha gracia que me lo escribieras) Tranquilo me quedó claro.
Desconozco la naturaleza de I.Centeno, si es confusamente sencillo o sencillamente confuso. Sólo lo vi esa tarde y me pareció grato ver al señor caminando por ahi tranquilo y sin pose. No, no es mía la foto .
Me caes mejor ahora que no destrozas mi ciudad y aunque con alguna frecuencia lo hagas, esto de hoy me encanta....
Si viviese ahí, me iría en tiempo libre a caminar y explorar esas montañas.
Para El escriba: Esa montaña la visitan casi todos los caraqueños, se llama Cerro ``AVILA.
Gracias por tu visita.
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